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Tal y como queda reflejado en el preámbulo de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, éste es el principal testigo de la contribución histórica de los españoles a la civilización universal y de nuestra capacidad creativa contemporánea.

Dentro de este patrimonio se pueden encontrar diferentes tipos de bienes inmuebles, como pueden ser monumentos, jardines históricos, conjuntos históricos, sitios históricos, zonas arqueológicas, o lugares de interés etnológico.

Con el paso del tiempo, se ha comenzado a observar un creciente surgimiento de portales web inmobiliarios y empresas dedicadas a la comercialización de este tipo de bienes con especial singularidad histórico y/o artística.

El equipo de expertos profesionales de Sum Value lleva años desarrollando y mejorando una metodología propia para la valoración de estos inmuebles, que bien por su complejidad, y por su especial singularidad, requieren de unos contrastes distintos para alcanzar el valor de mercado del inmueble.

El sector ofrece posibilidades, y es que, impulsado sobre todo por empresas extranjeras, las ofertas de compraventa de castillos, palacetes, conjuntos históricos, pueblos, inmuebles de lujo etc, comienza a ser más habitual de lo que pensamos.

No obstante, los retos que plantea este sector en el futuro son tales como implementar dentro de la metodología, unos parámetros que permitan reflejar el impacto que tendría el cambio de uso sobre el valor de estos bienes inmuebles singulares.

Un claro ejemplo de esto último es el caso de los Paradores de Turismo de España. Esta cadena hotelera pública española, gestiona 96 hoteles distribuidos por toda la geografía nacional. Los inmuebles están localizados en edificios emblemáticos o emplazamientos destacables, bien por su interés artístico, cultural o histórico. 30 de estos hoteles están calificados como Bienes de Interés Cultural, y otros 15 se localizan en conjuntos históricos declarados también Bienes de Interés Cultural (BIC). Dichos edificios, en un momento dado, sufrieron una modificación en su uso, pasado a explotación hotelera (convirtiéndose en un Inmueble Ligado a Actividad Económica, pero al mismo tiempo conservado la característica de bien inmueble singular).

Recientemente, una operación de compraventa de patrimonio histórico, ha supuesto la realizada en Barcelona, por la Torre Bellesguard, construida por Antoni Gaudí a comienzos del siglo XX. Este inmueble fue adquirido por unos 30 millones de euros aproximadamente. Y es que, gran parte del patrimonio histórico-artístico que ha permanecido en posesión de familias, poco a poco está pasando a manos de entidades y empresas.

Cuando un inmueble pasa a tener la consideración de Bien de Interés Cultural, o posee algún rango de protección, obliga a su propietario a mantener unas condiciones de conservación determinadas. En ocasiones dichas exigencias no se pueden afrontar por parte de los propietarios, y por ello acontecen estas operaciones de compraventa.

La valoración de estos inmuebles presenta diversas finalidades, pero entre las más recurrentes cabe destacar el asesoramiento ante una posible expropiación o derecho de tanteo y retracto de un Organismo Público, asesoramiento ante una posible compraventa o transmisión y finalmente se destacan las valoraciones cuya finalidad es obtener un valor de mercado ante un reparto de herencia.

En Sum Value ofrecemos el servicio de tasación de bienes inmuebles singulares (artísticos, culturales o históricos) o que cuenten con cualquier tipo de protección arquitectónica (ya sea Estatal, Autonómica o Local).

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